| Preparando las entrevistas |
En este momento, me sentía un poco
nervioso porque no sabía si la gente en realidad iba a cooperar. Pensaba que si
yo estuviese en su lugar lo último que querría era que unos estudiantes que no
tienen nada que ver conmigo lleguen y empiecen a hacerme preguntas personales
acerca de lo que sea. Es por eso, que estaba entre nervioso y preocupado porque
pensaba que se nos haría muy difícil conseguir las entrevistas y hacerlas bien.
Lo bueno fue que estaba equivocado.
Esperaba ver mucha gente desesperada y
cansada. Si estaban cansados la mayoría, sin embargo, eran muy amables e incluso
se tomaban el tiempo para platicar con
nosotros. Alcancé a observar sus instalaciones y algunos aparatos y
comprobé que tienen la calidad necesaria para ejercer ya que se veían aparatos
modernos. Algo que me llamó la atención fue la cantidad de filas que se
necesita hacer, había filas por todos lados y la gente calmada, respetuosa y
tranquila. En general, observé gente muy paciente y cansada, con ganas de salir
del hospital lo más rápido posible.
Primero realizamos entrevistas en el
edificio de urgencias donde entrevistamos a señores muy amables y expresivos.
Después nos cambiamos a la zona general del hospital donde lo único que
dominaban eran las filas. Ahí se realizaron 2 entrevistas.
Nuestro trabajo terminó cuando después
de hacer entrevistas dentro del hospital, decidimos hacer una afuera. Fue ahí
cuando llegamos un puesto de comida, que por cierto venden un agua deliciosa de
horchata, a realizar la última entrevista del día. Recibimos información
valiosa, interesante y muy diferente de la información obtenida dentro del
hospital. Después de terminarme mi agua, partimos de regreso.
| A algunas zonas del hospital no se nos fue permitida la entrada |
Antes de ir al hospital pensaba que la
gente iba a ser muy ruda, desesperada y malhumorada (con buena razón), sin
embargo, me equivoqué. Al ir escuchando todas sus historias me preguntaba qué
otras cosas habían pasado en su vida que lo fueron moldeando poco a poco para
pensar cómo piensan hoy. Pienso que esas personas tienen una personalidad muy
fuerte, porque no es fácil pasar por todo lo que ellos pasan y aun así tener
una actitud positiva y de ayuda. Me hizo reflexionar también en la situación
actual en la que estoy yo y darme cuenta de que aunque nadie lo pidió, se tiene
una gran diferencia en las oportunidades en general. Por último, me pregunté
qué es lo que podía hacer yo para lograr alguna mínima diferencia.
Además de las entrevistas, donde
escuché las historias de las personas, pude escuchar la plática de unos
doctores hablando acerca de un paciente y de su tratamiento. También escuchaba
a varias personas angustiadas preguntado al de seguridad si podían pasar a ver
a su ser querido, o preguntando a los doctores o a quien sea si tenían alguna noticia,
etc.
Después de realizar las entrevistas
nos retiramos pero tenía muchas dudas en mi cabeza. No dejaba de
pensar en todo el sacrificios que realizaba esa gente para poder recibir
atención médica. Estamos hablando de un trayecto de casi 1 hora y media para
llegar al hospital, después hacer filas y filas y esperar una cantidad enorme
de tiempo para que puedan atenderlo. Si se es familiar, después de eso todavía
hay que esperar noticias. Hay que esperar horas y horas para que tengas noticias
ya que el doctor te dice lo que quiere y cuando quiere.
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